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martes, 7 de marzo de 2017

Debate sesión final Luz y Ana

Llegó la hora del final o, por lo menos, la hora del último post sobre esta asignatura que tantas cosas me ha enseñado. Esta entrada se corresponde con la última sesión de Luz y Ana, en la cual mis compañeros y compañeras debatieron sobre 4 temas muy interesantes: el uso de libros de texto en el aula, del L1 y L2, de las TICS y el móvil, y los deberes. 

Ahora, me toca a mí manifestar mis opiniones al respecto. ¡Vamos allá!

El uso de libros de texto en el aula


Durante mi etapa educativa en la Primaria, la ESO y el Bachillerato, las clases de lengua extranjera giraban siempre en torno a un libro de texto y un cuadernillo de actividades. Pocas veces trabajábamos con material distinto a este, salvo cuando terminaba la evaluación, que solían ponernos alguna película o canción (sobre todo en la ESO). En ese momento, pensaba que las sesiones eran demasiado rutinarias y que si prestabas un poco de atención en clase, sabrías resolver los ejercicios del libro sin demasiado problema (2º de Bachillerato ya era otra cosa). En cambio, cuando empecé la carrera, se me hizo extraño no tener un libro por el que seguir la materia o donde consultar las dudas que me surgían. 

En mi experiencia como profesora de clases particulares he utilizado los libros de mis alumnos como guía para resolver sus dudas y bastante material complementario extraído de los típicos libros de gramática. La verdad es que trabajar en una academia de clases particulares no es lo mismo que trabajar en una de idiomas, básicamente porque no tienes mucho tiempo para proponer actividades innovadoras o creativas, ya que el 95% de las veces los chicos/as tienen deberes o exámenes que preparar. Sin embargo, estoy aprovechando las prácticas para aplicar algunas de las actividades propuestas por Luz y Ana y a los chicos/as les están encantando (¡la actividad de los monstruos ha sido todo un éxito!😉).

En algunos centros se está proponiendo remplazar el libro de texto por las tablets o los ebooks, que podrían resultar más cómodos, pero creo que el abuso de las pantallas podría afectar también al aprendizaje (los alumnos/as podrían presentar problemas relacionados con la vista y dolores de cabeza). Por otra parte, se está introduciendo en el aula el uso de las pizarras digitales que podrían dar pie a actividades más interesantes y motivadoras para nuestro alumnado sin causar tantas molestias, pero al menos en mi instituto de prácticas, estas pizarras sólo se utilizan para proyectar el Student's Book.

Después de esta materia de Didáctica, ya no puedo concebir una clase de lengua extranjera basada en realizar todos y cada uno de los ejercicios de un libro de texto y un cuadernillo de actividades. Por el contrario, creo que la mejor opción sería tener un libro que nos sirva de guía para cumplir con los contenidos y objetivos de la programación, pero intentaría hacer que cada clase fuese diferente y que mis alumnos y alumnas se sintiesen entusiasmados en cada sesión.

L1 y L2
Este es quizás uno de los temas con más variedad de opiniones entre los profesores de lengua extranjera. ¿Qué es mejor, usar la L1, la L2, una combinación de las dos?

Como alumna, he tenido profesores que no usaban nunca la L2, otros que nunca usaban la L1, algunos que usaban la L1 y de vez en cuando incluían alguna frase en L2, y otros que usaban la L2 pero hacían aclaraciones en la L1. De todas estas experiencias, he aprendido que una lengua solo puedes aprenderla cuando estas expuesto continuamente a ella ya que sino, las estructuras, la pronunciación, el vocabulario... todo ello se olvida. Además, de este modo se estaría limitando el desarrollo del aprendizaje y restando importancia a la comprensión y producción oral.

Como ya he manifestado anteriormente en algún post, creo que el L2 debería ser, indiscutiblemente, la lengua que se utilice en cualquier clase de lengua extranjera, aunque a veces (dependiendo del nivel y las necesidades específicas del alumnado) puede ser necesario incluir aclaraciones o comentarios en la L1. Aún así, puede que resulte difícil seguir al 100% las clases o hacer que estas sean tan fluidas como nos gustaría, pero al menos que no se diga que no lo hemos intentado.


Las TICS y el móvil en el aula
Sobre este tema no tengo dudas: TICS si pero móvil no. ¿El por qué? A través de las TICS podemos tener acceso a un sinfín de contenidos y materiales (vídeos, artículos, canciones, películas...) que enriquecerán nuestras sesiones. Además, no debemos olvidar que nuestro alumnado es "nativo digital", pues ha crecido en la época de mayor desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, y seguramente se sentirá más motivado y atraído por la inclusión de estas tecnologías en el aula que por una ficha en papel.

Por otra parte, las TICS resultan muy útiles a la hora de mantener una comunicación más fluida con los padres o tutores de los alumnos y alumnas, por ejemplo, a través del uso de aulas virtuales o ciertas plataformas. Esto me parece muy interesante ya que, en muchas ocasiones, los padres tienen dificultades para ausentarse de su puesto de trabajo para asistir a una tutoría en el centro educativo y, gracias a estos medios, pueden estar al corriente de la evolución de sus hijos/as.


Actualmente, la innovación docente y el uso de las TICS en el aula son una demanda más de la sociedad global en la que vivimos. Sin embargo, creo que resulta un poco complicado adaptar e integrar estas tecnologías al contexto del aula así sin más. Por eso, se requiere de un esfuerzo por parte del docente (que deberá incorporar nuevos métodos a sus sesiones) y del alumnado (que tendrá que desarrollar las destrezas y competencias necesarias para manejar toda la información a la que se enfrentan y adquirir los conocimientos que necesitan). 

Por el contrario, creo que el uso del móvil en el aula no debería estar permitido, ya que creo que genera más conflictos que aspectos positivos. En primer lugar, un móvil con acceso a internet puede ser la mayor distracción de un alumno/a en clase, ya que pasan el día pegados a las redes sociales. Por otra parte, hoy en día se están dando muchísimos casos de bullying y cyberbullying debido, en parte, al uso del móvil en el aula. ¿Cuántas veces hemos visto en las noticias vídeos de agresiones dentro de una clase? Muchas. Y es por eso por lo que estoy en contra de su uso en los colegios (independientemente de que haya muchas aplicaciones interesantes para el proceso de aprendizaje).

Los deberes
Sobre esta cuestión también tengo una idea clara: los deberes están bien, pero en su justa medida. 

Cuando era pequeña y estaba en Primaria, recuerdo que mis profesores nos mandaban algunos ejercicios del libro como deberes, pero nada exagerado y me sobraban horas para jugar. Además, muchas veces lo que nos mandaban hacer era actividades creativas del tipo inventar historias, hacer resúmenes de algún cuento o inventarnos poesías y, la verdad, me gustaba mucho hacer este tipo de cosas.

Al empezar la ESO todo cambió. Los deberes pasaron de llevarme una hora (por decirlo así), a ocuparme la mayor parte de la tarde y, a medida que pasaba de curso, la carga aumentaba. Lo que más me fastidiaba, sobre todo, era que algunos profes aprovechasen las vacaciones para mandar más deberes, trabajos y libros para leer, porque al final pasabas la mitad de las vacaciones haciendo tarea. 

Hoy en día, creo que la carga de deberes es aún mayor. Mi hermano pequeño está en 4º de Primaria y el año pasado por Navidades le mandaron un bloc de fichas para hacer durante las vacaciones. Para tenerlas a tiempo debía hacer una hoja diaria, incluyendo los días de celebración y me pareció algo cruel, más que nada, por el hecho de que son niños de 8, 9, 10 años que lo que quieren en esas fiestas en jugar con los regalos y desconectar un poco del cole. Al fin y al cabo, ¿a quién le gusta tener trabajo en vacaciones? ¡Los tiempos de descanso también son importantes!

Por motivos como este, creo que está bien que haya deberes (ya que así nos vamos acostumbrando al trabajo diario), pero pienso que no deberían ser más que unos pocos ejercicios para reforzar lo trabajado en clase. En el caso de la ESO, creo que además, estaría bien que hubiese comunicación entre los distintos profesores de materia para que, de pronto, no se acumulasen miles de ejercicios de un momento para otro.



Me gustaría acabar esta última entrada haciendo balance de mi aprendizaje a lo largo de esta asignatura. A pesar de que el trabajo me ha impedido realizar este máster de manera presencial, soy consciente de que he aprendido muchísimas cosas sobre las que no había oído ni hablar o sobre las que tenía muy poca idea. En general, todas las asignaturas de este año me han parecido interesantes y, sobre todo, imprescindibles para formarme como futura docente. 

Por otra parte, esta materia de didáctica me ha sorprendido muy gratamente. Siendo sincera, compaginar mi trabajo en la academia con el desarrollo del blog no ha sido fácil y al principio estaba muy perdida, ya que no sabía ni por dónde empezar ni cómo plantear el desarrollo del blog. Cada una de las entradas ha supuesto un desafío para mí y ¡ni qué hablar del diseño de las actividades! ninguna me parecía lo suficiente buena, creativa o motivadora, he borrado y he vuelto a empezar pero, al fin y al cabo ¿en qué consiste el aprendizaje si no?

Con todo esto lo que quiero decir es que esta asignatura será una de esas que no olvidaré y seguro que todas las actividades que nos habéis propuesto y enseñado me acompañarán a lo largo de mi experiencia como docente. ¡Hasta que nos volvamos a ver! 😊


lunes, 6 de marzo de 2017

Scaffolding y Aprendizaje Colaborativo

¡Buenas tardes!

Aquí estoy nuevamente para hablaros un poquito más sobre el concepto de scaffolding (andamiaje) y sobre el aprendizaje colaborativo que, como os comentaba en el post sobre la metodología AICLE, son partes muy importantes (por no decir esenciales) de este tipo de aprendizaje.

Empecemos con el concepto de scaffolding. El término scaffolding o andamiaje se utiliza para designar aquellas actividades propuestas por el profesor/a con el objetivo de que sirvan de apoyo al aprendiente para lograr resolver la tarea propuesta y, por consiguiente, que pueda construir su propio conocimiento.

El scaffolding tiene sus bases en las teorías socioconstructivistas de Vygotsky, según el cual el proceso de aprendizaje consta de dos niveles de desarrollo: el actual, que representa lo que el alumno/ sabe (capacidad de resolver un problema independientemente), y el potencial (resolución de un problema bajo la guía de un adulto), que representa lo que el alumno/a puede llegar a saber. Además, Vygotsky habla de una zona de desarrollo próximo (ZDP), la cual hace referencia al grado de conocimiento justo por encima de aquel que el alumno ya posee en un momento determinado.   

Según la teoría de la zona de desarrollo próximo (ZDP), el aprendizaje es más efectivo cuando trabajamos con otra persona ya que, a través de la interacción, el alumno es capaz de construir su conocimiento y progresar del desarrollo actual hacia el potencial.



Tomando como base la teoría ZDP se desenvuelve el aprendizaje colaborativo, una propuesta educativa cuya característica principal es la organización del aula en pequeños grupos de trabajo. Para que el aprendizaje colaborativo tenga éxito, todos los integrantes del grupo deberán colaborar en el proceso de aprendizaje, a través del intercambio de ideas y conocimientos. Para ello, el docente tiene que prepararlos, implicarlos y conseguir que muestren interés por lo que están haciendo. De este modo, conseguiremos que los miembros del grupo sean capaces de aprender o intenten aprender algo conjuntamente.

Al trabajar en pequeños grupos, estamos propiciando que nuestro alumnado desarrolle habilidades individuales y grupales, ya que no solo debe preocuparse por su propio aprendizaje, sino que es además responsable del aprendizaje que realiza cada uno de sus compañeros. Esto favorece la creación de lazos que refuerzan las relaciones interpersonales y la autoimagen de cada alumno. Además, esta propuesta educativa aumenta la motivación de los alumnos/as y hace que desarrollen actitudes positivas hacía el aprendizaje de la propia lengua. 

Aunque existen varios modelos de aprendizaje colaborativo, todos ellos comparten la interdependencia positiva entre los alumnos, la interacción grupal, la asunción de responsabilidades individuales y grupales, el desarrollo de destrezas sociales, y la reflexión sobre estos propios procesos.

Por último, debemos tener en cuenta que no todos los alumnos aprenden del mismo modo ni al mismo ritmo, por lo que debemos respetar sus diferentes estilos de aprendizaje.



Espero que os haya parecido interesante. ¡Hasta la próxima! :)

Actividad: entradas del CVC

En esta nueva entrada (que será algo más extensa de lo habitual) os traigo el resumen de algunas entradas del Diccionario Virtual Cervantes relacionadas con ciertos tipos de actividades, como ha sido nos ha pedido Ana. Seguro que recordaréis muchos de estos conceptos de entradas anteriores, así que ¡vamos allá! J

Actividad comunicativa  
Cuando hablamos de actividades comunicativas nos estamos refiriendo a actividades de aprendizaje diseñadas para que el alumnado aprenda a comunicarse usando la lengua, según sus necesidades e intereses. El objetivo principal de este tipo de actividades es pragmático, ya que se usa la lengua para conseguir algo (por ejemplo, obtener información sobre el precio de un artículo o pedir indicaciones para llegar a un lugar). Son actividades propias de modelos didácticos como, por ejemplo, el Enfoque por tareas.

Dentro de las actividades comunicativas, podemos distinguir entre actividades de precomunicación o de capacitación (en la que se trabajan determinadas estructuras lingüísticas) y actividades comunicativas o de comunicación (con las que se pretende desarrollar la capacidad de comunicación de forma global).

Las actividades comunicativas se caracterizan por tener transvase de información (extraemos información), vacío de información (solo tenemos parte de la información), dependencia interna (las fases de la actividad guardan relación entre sí), retroalimentación (los propios compañeros nos evalúan y ayudan en nuestro proceso de aprendizaje) y clarificación del contenido (intervención del docente para incidir en la corrección).

Ejemplos de actividades comunicativas serían los role plays (un alumno puede ser un/a dependiente/a y otro sería el cliente), o la resolución de problemas basados en la vida real (organizar una fiesta; cada alumno se ocuparía de una parte del proceso).

Por último, se entiende que la práctica oral y escrita “auténticamente comunicativa” es el mejor camino para conseguir el desarrollo del uso de una lengua.

Actividad de aprendizaje
Las actividades de aprendizaje son todas aquellas acciones “que realiza el alumno como parte del proceso instructivo que sigue” ya sea dentro o fuera del aula. Estas actividades son muy variadas y debemos escogerlas en cada ocasión dependiendo del método o enfoque didáctico que se esté empleando, el nivel de los aprendientes, el propósito de la actividad, o las destrezas lingüísticas que predominan. Por ejemplo, se pueden utilizar actividades de warm up al principio de una clase, o algún juego al acabar una actividad que exija una alta concentración (después de un examen).

Para diseñar actividades, M. Finocchiaro propone los siguientes principios:
1.     Tomar la experiencia personal de los alumnos como punto de partida para el aprendizaje.
2.     Empezar el nuevo aprendizaje a partir del nivel alcanzado previamente por el aprendiente.
3.      Cada aprendiente sigue su propio ritmo e itinerario.

En cuanto al grado de dificultad de la actividad, debemos tener en cuenta diversos factores como, por ejemplo, si está suficientemente contextualizada, el grado de complejidad lingüística y cognitiva, el grado de familiaridad del alumnado con el tema o tipo de actividad… El éxito de las actividades depende, pues, del diseño de estas, así como de la motivación y actitud del alumno/a.

Actividad de práctica controlada
Al hablar de actividades de práctica controlada nos referimos a actividades de aprendizaje en las que los alumnos y alumnas “deben seguir con cierta fidelidad un texto o unos modelos lingüísticos y el profesor controla el grado de corrección”. En la enseñanza tradicional de la lengua extranjera, este tipo de actividades consisten en seleccionar uno o dos elementos lingüísticos y repetirlos (como los drills), un procedimiento muy poco motivador y que provoca que el aprendizaje sea poco significativo.

La técnica de la repetición se sustenta en la teoría conductista (desarrollada por Watson y Skinner, entre otros), la cual defiende que el aprendizaje de la lengua extranjera se basa en formar hábitos lingüísticos mediante la repetición fiel de unos modelos. Por tanto, no se da pie a que el alumno pueda experimentar con la lengua extranjera o con su propio aprendizaje, ya que el profesor actúa como “director de orquesta” y decide quién y cómo interviene.  


Actividad de práctica libre
En el otro extremo de las actividades de práctica controlada encontramos las actividades de práctica libre, en las cuales los alumnos y alumnas “deben usar de modo creativo los conocimientos o destrezas que han sido presentados y practicados previamente”.

Las actividades de práctica libre se caracterizan por pretender orientar el uso de la lengua hacia la comunicación, ya que su objetivo es la fluidez, y para ello deberán ser planteadas de forma motivadora.  Este tipo de actividades busca que el alumnado:
Ø  integre los conocimientos y habilidades ya adquiridos para aplicarlos a un contexto/situación nueva,
Ø personalice los contenidos aprendidos relacionándolos con sus propias ideas/experiencias/sentimientos…
Ø    tenga un papel activo al haber flexibilidad de formas lingüísticas empleadas,
Ø    negocie los significados en la interacción con los demás miembros de la pareja o grupo.

Actividad posibilitadora
Las actividades posibilitadoras son aquellas actividades de aprendizaje que se realizan en el marco del enfoque por tareas y son fases preparatorias de la tarea final. En este modelo, la comunicación es el objetivo del aprendizaje, pero también el medio con el que se aprende la propia lengua. Por ejemplo, para llegar a la tarea final de pedir indicaciones para encontrar un museo, primero debemos proponer diversas tareas posibilitadoras en las que trabajemos ciertos aspectos como el vocabulario necesario para hacer esta petición, o la pronunciación de las expresiones que vamos a utilizar.

El modelo de las tareas suele relacionarse con el concepto de autonomía del aprendizaje porque permite la intervención activa del alumnado a la hora de seleccionar los contenidos y habilidades que se vayan a desarrollar.

Actividades de la lengua
El término actividades de lengua es el que usa el MCER (Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas) para referirse a aquellas tareas que realizamos “con el lenguaje natural en nuestra interacción con otros en un medio social” y “con el propósito de alcanzar unos objetivos concretos”. Para poder llevar a cabo estas actividades, es necesario utilizar unas competencias y unas estrategias que nos permitan llevar a cabo los procesos lingüísticos necesarios.

En su propuesta, el MCER habla de los siguientes procesos lingüísticos:
1.     Actividades y estrategias de expresión.
2.     Actividades y estrategias de comprensión.
3.     Actividades y estrategias de interacción.
4.     Actividades y estrategias de mediación.

1) Actividades y estrategias de expresión
En didáctica de la lengua extranjera, las actividades de expresión son aquellas actividades de lengua “que realizan los alumnos utilizando unas competencias y desarrollando unos procesos lingüísticos de expresión oral o escrita, con el propósito de alcanzar unos objetivos concretos (informar, convencer…)”. Por su parte, las estrategias de expresión son unos recursos comunicativos que les ayudan “a llevar a cabo con éxito la actividad lingüística en cuestión”.

Algunos ejemplos de actividades de expresión oral serían realizar comunicados públicos para dar información o dar una opinión sobre un tema planteado. Como ejemplos de actividades de expresión escrita podríamos citar la redacción de eventos o sucesos, escribir cartas/correos, o tomar notas de una explicación/vídeo.

En cuanto a las estrategias de expresión, existen múltiples opciones y cada una de ellas es apropiada para un determinado momento del proceso de expresión. Por ejemplo, para la fase de planificación es importante tener en cuenta quién es el destinatario y seleccionar, así, el registro, tono, expresiones, estructura discursiva…


2) Actividades y estrategias de comprensión
Las actividades y estrategias de comprensión son aquellas actividades de lengua “que realizan los alumnos utilizando unas competencias y desarrollando unos procesos lingüísticos de comprensión auditiva o lectora, con el propósito de alcanzar unos objetivos concretos (aprender unos conceptos, informar…). Las estrategias de comprensión nos ayudan a llevar a cabo dicha actividad.

Como ejemplos de actividades de comprensión auditiva el MCER menciona escuchar programas de radio para obtener información específica o escuchar un aviso público para captar la esencia del mensaje. Como ejemplos de comprensión lectora podemos leer artículos de revista o periodísticos para captar la idea general o leer una novela. Además, en el MCER se mencionan también las actividades de comprensión audiovisual, como podrían ser leer un texto en voz alta o ver una película con subtítulos.

En cuanto a las estrategias, al igual que he mencionado más arriba, varían según el momento del proceso de comprensión, en este caso. Por ejemplo, en la fase inicial de planificación tiene lugar el encuadre, el cual consiste en identificar el contexto total y los conocimientos del mundo adecuados a ese contexto, recuperar de la memoria unos esquemas mentales, adaptarlos y ponerlo en funcionamiento, y establecer unas expectativas en relación con el texto con el que vamos a trabajar.

3) Actividades y estrategias de interacción
En este tipo de actividades, dos o más alumnos “se van turnando en sus papeles de emisor y receptor de mensajes y van construyendo conjuntamente una conversación o un texto escrito, mediante la negociación de significados y siguiendo el principio de cooperación”. Como ya he mencionado anteriormente, las estrategias (en este caso de interacción) les ayudan a llevar a cabo con éxito la actividad lingüística en cuestión.

Las interacciones pueden ser clasificadas en orales (los interlocutores desempeñan los papeles de hablante y oyente) y escritas (los interlocutores desempeñar los roles de escritor y lector), aunque también podemos hablar de otros canales de interacción como el audiovisual (lenguaje corporal) o el paralingüístico (dibujos).

El MCER propone como actividades de interacción los debates, las conversaciones casuales o las entrevistas. Por otra parte, como estrategias de interacción podríamos citar el mismo ejemplo utilizado para las estrategias de comprensión (encuadre).

4) Actividades y estrategias de mediación
Las actividades de mediación son aquellas en las que el usuario no expresa sus propias ideas u opiniones, sino que “actúa como intermediario o mediador entre otras personas que no pueden comunicarse de forma directa, ya sea en la lengua oral o en la escrita”.

En general, la mediación consiste en traducir o interpretar lo que los hablantes de distintas lenguas quieren expresar. Por ejemplo, el MCER cita la interpretación simultánea, la traducción literaria o el resumen. Además, con el fin de solventar las dificultades que puedan presentarse en la actividad de mediación, el mediador utiliza una serie de estrategias (como preparar un glosario, o analizar las necesidades del interlocutor) que le ayudan a crear un texto nuevo, manteniendo siempre el significado del original.


Espero que os haya parecido interesante este post y que os resulte útil para conocer los diferentes tipos de actividades que podemos desenvolver en el aula.

Actividad: comprensión oral a partir de una canción

¡Hola de nuevo! :)

En esta nueva entrada quiero proponeros una actividad para trabajar la comprensión oral a partir de una canción. Por lo general, las actividades que se realizan a partir de canciones suelen funcionar muy bien con el alumnado, sobre todo si la canción que utilizamos es conocida y actual. En la academia de clases particulares en la que trabajo, hemos realizado este tipo de actividades varias veces y todas ellas con muy buenos resultados (interés por parte del alumnado y participación activa por su parte).

La canción que utilizaré hoy es uno de los nuevos singles de Ed Sheeran, "Shape of You".



La actividad esta pensada para alumnos de 3º y 4º de la ESO y se desenvolvería de la siguiente manera: 

En primer lugar, entregaría a cada alumno y alumna una copia de la actividad diseñada, que sería así:

Después, leeríamos todos juntos la hoja y haríamos la primera escucha. A continuación, reproduciría la canción dos veces más para que puedan completar la primera actividad. Una vez terminada esta parte, pasaríamos al segundo ejercicio, para el cual sólo reproduciremos la parte de la canción que estamos trabajando (a partir del primer estribillo) un máximo de tres veces.

Al finalizar el segundo ejercicio, el profesor o la profesora recogería todas las hojas y las repartiría por el aula de tal forma que cada alumno/a tuviese la de un compañero/a. De seguido, pasaríamos a la corrección de la ficha y aclararíamos las dudas de vocabulario que puedan surgir.

Espero que parezca interesante mi propuesta y no dudéis en compartir vuestras opiniones.
Hasta la próxima ☺



AICLE/ CLIL/ EMILE (sesión 3)



¡Muy buenos días!

La entrada de hoy se corresponde con la 3ª sesión de Ana y trata sobre la metodología AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas Extranjeras). Sus siglas en inglés son CLIL (Content and Language Integrated Learning) y en francés EMILE (Enseignement d’une Matière par l’Intégration d’une Langue Etrangère).

IDEAS BÁSICAS

La metodología AICLE se apoya en las siguientes ideas básicas:
·   El contenido de las materias AICLE se transmite a través de la L2, lo que implica una adaptación y simplificación de la lengua, pero NO de los contenidos.
·    En las clases de L2 se utiliza material relacionado con los contenidos de las materias AICLE, por lo que el/la profesor/a tendrá que incorporar el vocabulario específico y las estructuras gramaticales necesarias para el manejo de los nuevos contenidos.
·   Hay un cambio de foco: no se trata de que el docente de L2 utilice materiales interdisciplinares, sino que el profesor o la profesora de materia utiliza la L2.
·      La L2 se utiliza para aprender conceptos nuevos y, a su vez, para comunicarse.
·      La fluidez es mucho más importante que la exactitud en el uso de la lengua.

CARACTERÍSTICAS

Algunas de las características principales de la metodología AICLE son:
·      Múltiples enfoques: se integran varias materias, se organiza el aprendizaje a través de temas y proyectos interdisciplinares…
·     Ambiente de aprendizaje seguro y enriquecedor: se construye la confianza del estudiante para experimentar con la lengua y el contenido, se utilizan actividades rutinarias, aumenta la conciencia del estudiante sobre la lengua…
·    Autenticidad: se deja que sean los propios alumnos los que pidan la ayuda lingüística que necesiten, se usan materiales actuales sacados de los distintos medios de comunicación (radio, Internet…), etc.
·   Aprendizaje activo: los profesores actúan como facilitadores, los estudiantes comunican más que el docente, ayudan a establecer el contenido y evalúan su progreso.
·      Scaffolding: responde a diferentes estilos de aprendizaje, se reta a los alumnos a que den un paso más en su proceso de aprendizaje, se favorece la creatividad y el pensamiento crítico.  
·      Cooperación: se planean los cursos/lecciones/temas en cooperación con todo el profesorado, independientemente de que sigan esta metodología o no. Además, se debe involucrar a padres y demás autoridades, para que conozcan la metodología y sepan cómo apoyar a los estudiantes.

 
Según las 4Cs del currículum propuestas por Coyle (1999), una lección de AICLE bien planteada debería combinar los siguientes elementos:

Contenido: progresar en el conocimiento, las destrezas y la comprensión de los temas específicos de un currículum determinado.
Comunicación: se debe usar la L2 para aprender mientras se aprende a usar la propia L2.
Cognición: debe desarrollar las destrezas cognitivas que enlazan la formación de conceptos, los conocimientos y la lengua.
Cultura: los alumnos deben estar expuestos a perspectivas variadas y conocimientos compartidos que los hagan más conscientes de otras culturas y de uno mismo.


¿En qué debemos fijarnos para seleccionar material para el AICLE? Pues, en primer lugar, debemos considerar si los materiales escogidos son apropiados para la edad y etapa de aprendizaje de los alumnos y alumnas, si se tienen en cuenta las 4Cs, y si es motivador y completo. Además, debe haber una progresión en el contenido, la lengua y las demandas cognitivas. Tampoco podemos olvidar que se debe favorecer un aprendizaje colaborativo.

Y, ¿qué es el aprendizaje colaborativo? El aprendizaje colaborativo se refiere a aquellas situaciones en las que dos o más personas aprenden o intentan aprender algo juntos. Para que el aprendizaje colaborativo tenga éxito debemos preparar y organizar al alumnado, implicarlos y conseguir que muestren interés por lo que se está haciendo.


Como he comentado en una entrada anterior de Carlos, tuve una pequeña experiencia con la metodología AICLE mientras fui profesora de clases particulares de un niño que estudia en el colegio Lar (Vigo). Este niño cursaba 5º de Primaria cuando lo conocí y sus clases de ciencias sociales y ciencias naturales eran en inglés. Al principio, observé que Cristian (como así se llama el chico) mostraba muchas dificultades de comprensión, pero también de adaptación al nuevo método, ya que venía de un colegio público en el que estas materias se impartían en gallego. A pesar de eso, a lo largo de dos años pude comprobar de primera mano cómo el estudio de estas dos asignaturas en inglés le ayudó a mejor sus capacidades de comprensión lectora, al mismo tiempo que le sirvió para mejorar en la asignatura de inglés. Por lo tanto, aunque creo que al principio tiene que ser difícil adaptarse a enseñar/aprender siguiendo esta metodología, me parece una muy buena metodología que debería estar presente ya en todos los colegios.


¿Qué opináis vosotros? Espero vuestros comentarios :)